
ANTONIO M. ROMERO RUIZ
Nació el 17/03/1913, hijo de Antonio Romero y Ana Ruiz, hermano mayor de tres varones, ANTONIO, MANUEL Y GUILLERMO, como tal a los 15 años y ante la muerte de su padre se puso al frente de su familia y junto a su madre se inició en el negocio de la uva y el vino. Vendiendo vino en vasijas, en carros tirados por caballo, por los distintos negocios de San Juan, forjo sus primeros ahorros que le permitieron incursionar en la exportación al mercado de Buenos Aires y Rosario de uvas y papas.
Es alli que conoce a Antonia Hierrezuelo, hija de un español, que revendia la mercadería en aquellos mercados; con quien contrae matrimonio, frutos del cual tuvo dos hijas . NORMA y DIANA. Tuvo su primer bodega en la década del 40 en la calle Pedro Echagüe, Concepción. Posteriormente, junto con su hermano Guillermo fundaron la Bodega Romero, en calle Gral Acha, Concepción. Separado de su hermano, y en sociedad con la familia Vizcaino, crean la BODEGA ZONDA SRL, en la avenida Sarmiento (hoy Rivadavia) en Santa Lucia, con quienes incursionaron en el mercado con gran éxito, con la marca LA PODA.
La sociedad duró hasta la mitad de la década del 60. En el año 1963 adquiere a su hermano Guillermo la bodega original de la calle Gral Acha, a la vez que compra la finca de Mauricio Escolar, en Rivadavia, jardin de los Poetas. Es alli que comienza su sueño de construir una Bodega modelo, para el turismo y para los viñateros de Zonda y Ullum que no tenían una, cercana para sus productos.
Con mucho sacrificio y por los vaivenes de la economía, la construcción trajo mas de un dolor de cabeza a él y toda su familia. Pero no hay nada que se consiga sin sacrificio, y es así que después de varios años de alquilar en distintos establecimientos, logra en la década del 70, inaugurar con apenas 1.500.000 lts de capacidad, aquella bodega que tanto soñó; la que al poco tiempo fue creciendo y ya con la compañía de sus hijos políticos Rafael Perez y Juan Vargas.
Don Antonio, como lo llamaron siempre los viñateros que confiaban sus productos en él, priorizó siempre el valor de la palabra antes que cualquier documento firmado. Es así que logró llevar a sus lagares mas de 6.000.000 de kgs de uva en apenas unos años, lo que motivó la necesidad de ampliar el edificio a casi 8.000.000 de litros con que hoy cuenta Bodega Romero.
Fallecida su esposa en el año 1994 pareció como que la falta de su compañera de toda la vida, minó sus ganas de seguir con la misma fuerza que siempre lo hizo.
Falleció el 22 de octubre de 1995 a los 82 años, no sin dejar una gran enseñanza a sus hijas, hijos polticos y nietos, la que siempre hizo saber a los viñateros, ANTES MIS CLIENTES QUE MIS PARIENTES.

En la actualidad tiene una capacidad de 6.000.000 de lts. y cuenta con tecnología de punta que hacen de Bodega Romero Vargas un ejemplo sanjuanino fruto del trabajo de sus dueños y de la ayuda de todos los viñateros de la zona que confiaron en ellos.